En Eramet, esta realidad se vive cada día en los 16 países donde operamos. Más de 10 000 personas de 75 nacionalidades trabajan juntas, aportando culturas, idiomas, experiencias y perspectivas diferentes. Esta diversidad forma parte de nuestra identidad. Moldea nuestra manera de colaborar, innovar y crecer juntos.

Pero la diversidad, por sí sola, no alcanza.

Su verdadero valor solo cobra sentido cuando cada persona se siente respetada, escuchada y plenamente capaz de contribuir. Por eso, la inclusión es fundamental para nosotros.

En Eramet, la transformación está en el centro de nuestra actividad. Todos los días transformamos los recursos naturales para revelar su valor. Del mismo modo, la inclusión permite revelar el potencial de nuestros colaboradores.

Nuestro enfoque busca integrar la inclusión en cada etapa de nuestra cadena de valor, de punta a punta, así como a lo largo de toda la experiencia del colaborador.

Desde la promoción de nuestros oficios entre las nuevas generaciones a través de alianzas y ferias estudiantiles (École des Mines de Moanda en Gabón, Camborne School of Mines en el Reino Unido, Universidad Nacional de Salta en Argentina…), hasta el reclutamiento inclusivo, el desarrollo profesional, los programas de liderazgo y las iniciativas de bienestar laboral (como el apoyo psicológico), nuestro objetivo es crear un entorno donde todos sientan que pertenecen.

Porque más allá del rendimiento, la minería y los metales siguen siendo, ante todo, una aventura humana.

A medida que nuestra presencia internacional se expandió — desde Europa, América y Nueva Caledonia hacia África, Argentina e Indonesia — la gestión de nuestra diversidad cultural se convirtió en una fortaleza esencial para aprender unos de otros, trabajar mejor juntos y afrontar colectivamente los desafíos de un mundo en transformación.

La inclusión no se construye en un solo día. Se construye todos los días, a través de nuestros comportamientos, nuestras interacciones y nuestra manera de trabajar juntos.

En Eramet, estamos convencidos de que cada persona tiene un papel que desempeñar para promover un entorno más inclusivo y contribuir a dar forma al nuevo rostro de la minería y los metales.